La pronta acción policial que, recapturó este martes en una finca del municipio de Titiribí (Antioquia) al prófugo jefe de sicarios de la llamada “Oficina de Envigado”, Daniel Alejandro Serna, alias ‘Kener’, no logra disipar la preocupación que genera ver a comprobados delincuentes de alta peligrosidad, gozando de múltiples beneficios que los ayudan a escapar.
Este confeso traficante de armas, extorsionista y jefe de sicarios, se fugó para eludir el castigo impartido por la justicia colombiana aprovechando que gozaba de una detención domiciliaria, con base en dictámenes de Medicina Legal que confirmaban un grave estado de salud. Hay que resaltar que ‘Kener’ disfrutaba de este beneficio a pesar de que se había comprobado que en dos ocasiones se salió de su residencia sin permiso, y de un informe que se conocía sobre su intención de fugarse.

Daniel Alejandro Serna, alias ‘Kener’
Mientras la Fiscalía y el Inpec se responsabilizan mutuamente de la fuga de este peligroso recluso y se anuncian sendas investigaciones contra los funcionarios judiciales relacionados con la detención domiciliaria de ‘Kener’, la sociedad colombiana se pregunta por qué el mecanismo de vigilancia electrónica y la detención domiciliaria se maneja con tanta ligereza.
No se explica cómo los aseguramientos con brazalete electrónico que están presupuestados para quienes hayan sido condenados por delitos menores y con condenas máximas de ocho años, son entregados a personajes de alta peligrosidad como al ex jefe de sicarios de la “Oficina de Envigado”.
Aunque el sistema pueda ser efectivo quienes lo están ejecutando al parecer están cometiendo serios errores que pone en riesgo, no sólo la credibilidad de las entidades administradoras de justicia, sino la seguridad de los colombianos. Según el alcalde de Medellín, Alonso Salazar, hay varios reclusos altamente peligrosos con estos mismos beneficios que en cualquier momento se pueden escapar. Incluso, afirmó con asombro que sigue sin entender por qué una persona como Alirio de Jesús Rendón Hurtado, alias ‘El Cebollero’, se mantiene en un centro hospitalario.
Alias “Kener” se suma a otros reos que han escapado en los últimos meses, todos ellos altamente peligrosos y con serias advertencias sobre su posible fuga. Primero fue Gustavo Aníbal Giraldo Quinchía, alias ‘Pablito’, jefe militar y el encargado del negocio del narcotráfico del ELN, quien en octubre fue rescatado a sangre y fuego por este grupo guerrillero en Arauca. Y hace pocos días los paramilitares Dúmar de Jesús Guerrero Castillo, alias ‘Carecuchillo’, y Rahumir Rodríguez Trujillo, alias ‘Tribilín’, se fugaron de la cárcel La Picota, en un hecho que no se ha esclarecido y que provocó la destitución de Teresa Moya como directora del Inpec.
Se vuelve urgente que la Fiscalía busque un mecanismo de control más estricto sobre los operadores judiciales que otorgan los beneficios jurídicos; pero debe ser más profundo el análisis, pues es claro que algo está fallando en el sistema carcelario del país.








Es increíble la corrupción de este país… por eso a lo único que le temen es a la extradición..